7 de marzo de 2018

Deja de dar Lastima a los Demás



Una de las peores cosas que podemos hacer como seres humanos ante la vida, es dar lastima a los demás.
Muchas veces creemos que el “dar lastima” nos va a auxiliar en momentos en la cual nosotros nos vemos con desventaja ante una situación.

Erróneamente pensamos que dando lastima, los demás se van a compadecer de nosotros y nos van a tender su mano para ayudarnos. Muchas veces funciona, pero realmente, eso no comunica nada bueno a las demás personas.
Con ello expresamos que para pedir ayuda (que no es malo), tenemos que desvalorarnos a nosotros mismo a tal punto de calificarnos de incompetentes ante la vida.
Teniendo dicha actitud generalmente solemos ser ayudados un par de veces, pero a la larga, las personas se alejan de nosotros, porque les estamos intoxicando su espíritu.
Es por ello que muchos de los que se lamentan para ser ayudados terminan más solos que un perro de la calle. No porque sean malas personas, sino por la actitud que expresan ante los demás. Actitud nada agradable para las personas de progreso, personas emprendedoras, personas con mentalidad positiva y optimista.
Cuando nos desvalorizamos creyendo que muchos nos van a ayudar, generalmente terminamos estando más solos que un cementerio a media noche.
Si realmente deseamos progresa y tener abundancia en la vida, hay que eliminar esa actitud híper tóxica de nuestra vida, porque el mismo Dios en sus sagradas escrituras, en ningún momento enseña a da dar lastima. Más bien, enseña a tener mentalidad de progreso, a emprender, a tener mentalidad de abundancia en tiempo de crisis, a que no desesperarse ante las dificultades.
Seas creyente de Jehová Dios, Jesucristo, Buda, Gandhi, Virgen María, etc. Lo importante es que ninguno de esos maestros espirituales enseña a dar lastima a nadie, ni ellos mismos en momentos de dificultad dieron lastima a nadie.
Si dicha actitud se encuentra dentro de nuestra propia familia y amigos, se recomienda tratar menos a dichas personas, no por ser una mala persona, sino, porque nuestra vida y progreso no es negociable, nosotros junto con la ayuda de Dios somos los creadores de nuestro destino y vida.
Dar lastima no es una opción viable para encontrar aquello que deseamos, tanto en lo económico, lo sentimental, emocional y espiritual.



En lo económico.
Creemos que dando lastima a un familiar, amigo o gobierno, vamos a solucionar todos nuestros problemas económicos. Más bien, nos alejaremos de las oportunidades de negocios y de emprendimientos, ya que vamos a carecer de chispa e iniciativa a la hora de creer un negocio o ayudar a otras personas y recibir una remuneración esperada o inesperada.



En lo sentimental.
Respecto a esto, seré enfático tanto con los hombres, así como con las mujeres.
Muchos de nosotros los hombres pretendemos dar lastima esperando a que una mujer se conduela de nosotros y así nos haga caso, nos proporcione aquello que deseamos de ella, o simplemente que sea nuestra pareja sentimental.
Sencillamente no entienden que una actitud tan repulsiva como esa aleja a cualquier tipo de mujer (Hermosa, Bonita, Media Bonita y Fea), piensan que teniendo una actitud de “patito feo” le harán caso. Cosa que ni los mosquitos le harían caso.
Pero es por nuestro condicionamiento y toda la información que hemos recibido de jóvenes que nos enseñan a nosotros los hombres a dar lastima a las mujeres para que así nos hagan caso. Cuando una mujer realmente quiere es un hombre con fortaleza mental, espiritual, ella desea un compañero que le acompase con aquello que ella carece o posee desventaja, para así crear una hermosa armonía llamada amor.
En el caso de las mujeres, muchas veces nos encontramos con que muchas pretenden llenarse de hijos y quedar solteras para dar lastima. Otras persiguen a hombres alfa con la idea de que si rebajan su dignidad dicho hombre les hará caso. Cuando lo que realmente valoramos de las mujeres es lo difícil e inaccesibles que se vuelven, ese “tira afloja” por parte de ellas es lo que nos mantiene su nombre y esencia en la mente, volviéndose un deseo prohibido por alcanzar.
Una mentalidad femenina tal como está “es que todos los hombres son unos perros, mejor quedo sola que mal acompañada” también esboza actitud de lástima, porque sencillamente expresa directamente que dicha mujer carece de amor hacia sí misma y que posee un descontento emocional (por experiencias pasadas o aprendidas), siempre será la que se quede sola mientras sus amigas consiguen hombres fabulosos que aportan un plus a su vida.
Como mujeres deben recodar también que el tipo de hombre que atraen es producto de sus creencias y valores que poseen hacia sí mismas. Si atraen hombres buenos o malos depende de lo que ustedes poseen adentro de sí mismas.
Mujeres emprendedoras, activistas, positivas, independientes, son las que atraen a hombres exitosos y con deseos de progresar continuamente en la vida.



En lo emocional.
            En lo emocional, no hay mucho que hablar, porque el principio del cual parte la grandeza de nuestra riqueza (material o espiritual) es el amor hay uno mismo.
            Cuando carecemos de amor hacia nosotros mismos, carecemos de inteligencia emocional, carisma, empatía y un sinfín de cosas que nos vuelve un muerto andante que un ser humano de carne y hueso.
            Tenemos que tener bien claro el concepto de nosotros mismos porque de allí depende si vamos a querer dar lastima para recibir ayuda de los demás o no.




En lo espiritual.
            Mientras más desarrollado sea nuestro nivel de espiritualidad, nos vamos a dar cuenta de que es un grave error dar lastima para ser atendidos.
            Curiosamente la carencia de emociones positivas y amor propio derivan de esta falta de espiritualidad, de esa falta de conexión con nuestro yo interno y con el Altísimo.
            Como seres espirituales que somos, es necesario hallar nuestro valor espiritual ya que de allí partiremos en búsqueda de la felicidad, dinero, amor interpersonal y la comunión con Dios.
            Profundizando más, el dar lastima a los demás” es procurarse un cáncer espiritual que nos irá matando poco a poco, tanto así que la miseria se apodera a lo largo de nuestra vida, producto de la escasa visión de las cosas y de la vida.

            Cuando conservamos nuestra espiritualidad, jamás y nunca damos lastima, podemos estar en momentos difíciles, y no vamos a fracasar. Porque teniendo la mentalidad adecuada, Dios nos tenderá la mano, posiblemente todo el brazo para nosotros mediante nuestro ingenio y el susurro de su sabiduría infinita de él, podemos hallar la salida y la gran puerta hacia la verdadera prosperidad.



Recuerda, no existe el fracaso, existe aprendizaje y experencia.

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